Amigos de sangre

         ¿Qué harías si el mejor de tus amigos se mete en un problemón y por consecuencia alguien le va a destrozar la cara?  Además, el punto clave del problema es por cortejar, manosear y besuquear a la hembra de otro macho del reino animal. Pues yo solamente hice lo que tenía que hacer, lo que hacen los buenos amigos de verdad.

Resulta que a Rafael ya le gustaba Xiomara desde mucho tiempo atrás y decidió mandarle una carta donde le expresaba todos los alucines que sentía por ella.    La recibió sonriéndose y dándole las gracias. Pero yo no entiendo muy bien a las mujeres, porque según ella tenía novio. A Rafa y Xomi varias veces los vi besándose y toqueteándose en un rincón; donde se faja muy bien a escondidas de todos, pero menos de mí; porque soy muy hábil y un buenazo para eso de la espiada. Ese día fue el más feliz de toda su vida, según él claro, porque ahora sí sería sólo para su disfrute. Ya le había prometido que dejaría a su novio esa misma tarde para dejar de esconderse y que lo suyo lo supiera el mundo entero: Rafael y Xiomara dos seres unidos por el amor. Se hallaba con tanta felicidad y regocijo que hasta invitó las tortas de pollo con milanesa y queso blanco, las que comíamos en ocasiones súper especiales o porque las invitaba María, una chava bien ricachona que de vez en cuando le llegábamos a sacar más que una torta.

Pero lo bonito no dura tanto, esa pasión secreta se les terminó esa misma tarde-noche ya que por inconvenientes del destino Xiomara guardaba la valiosa carta en la bolsa trasera de sus jeans ajustaditos. Lo más curioso es que su novio no sé por qué motivo, metió la mano en esa bolsa. ¡Chanclas! Sacó la hoja perfumada, y entre dámelo y qué es esto; la abrió. Cuando la terminó de leer se puso furioso y su ira recayó en las iniciales del que firmaba al final. Con amor eterno. R.B.G. Ella se defendió diciendo que no conocía al que la había escrito, pero cuando no dejó que la rompiera, delató su mentira y todo terminó en una bonita discusión.

A Rafailongo le duró más el gusto porque no la vio en todo el fin de semana, pero a primera hora de lunes se puso al tanto del incidente, pude ver como se le sumía la panza de preocupación, porque siempre le pasa así cuando hace algo indebido o tiene miedo.  También me preocupé un poco y sentí un poco de lastima por él y por mí porque yo era su único amigo.  Tenía que hacerla de refuerzo en tocho morocho. Pero tanto escándalo no es por nada, el gañan que busca al pobre Faílo nos gana por lo menos con cuatro años, va en tercero, es un reciclador, es un peleonero de primera y lo peor de todo, siempre anda con su banda de delincuentes juveniles, vagando en las calles.

Yo solamente pensé en dos cosas; como a una chica tan linda puede andar con un tipo de esa calaña y la otra era; de todas las mujeres del mundo el baboso de Rafa se enamora precisamente de una peligrosa. Pero ya no quedaba tiempo para lamentar.

Estábamos en el recreo cuando el Chuqui nos contó; que según él había escuchado que ya sabían quién era el que había escrito la carta y le iba a partir la madre a la hora de la salida. ¡Chanclas pisoteadas! ni siquiera nos dieron ganas de comernos las tortas ese día, aunque yo sí tenía hambre, pero fue por apoyo moral. Un viento silencioso y un Sol que no calentaba eran partícipes de un ambiente de incertidumbre. Ni siquiera nos causó risa cuando a un baboso le atinaron un cañonazo en la mera jeta.

El asunto no era fácil, cómo nos íbamos a librar de la retro-madrina que le iban a dar al buey del Rafa por andar de caliente y a mí por ser su cuate. Siempre le advertí que no era buena idea que estuviera jugando con la cola del león, pero de alguna forma yo me siento un poco responsable, porque, medio me acuerdo que le insinué que hiciera la carta. Pero no lo obligué.

Pensamos en fugarnos, antes de la hora de la salida, pero no era la de ahí. Tarde o temprano nos encontraríamos con nuestro fatal destino cara a cara. Ir de chivas con el orientador tampoco era muy bueno, eso nos haría quedar mucho peor que gallinas y tampoco evitaría nada. El asunto estaba más que claro: estábamos muertos. Nadie nos podía salvar, teníamos que afrontar nuestro destino, hacerle frente y atenernos a las consecuencias. Pensando en todo esto fue cuando escuchamos la alarma de sismo. El maestro interrumpió la clase y comenzamos a evacuar el salón.

Cuando salíamos, vimos a nuestro verdugo que estaba en el patio mirando a todos lados como buscando algo. Nos alarmamos, sabíamos que nos podía estar buscando. Nos desviamos de las filas y nos fuimos escabullendo por los pasillos.  Entramos a refugiarnos a uno de los baños, para pensar mejor las cosas. Mantenernos a salvo al menos otro minuto, antes que fuéramos a parar al hospital con las costillas rotas o a una caja de madera. De los nervios me dieron ganas de orinar. Estaba bajando la bragueta y escuché que alguien entró. Fue entonces cuando oí la voz del pelón y voces de sus secuaces. Se la hacían de tos a Failín que se quedó en los lavabos para lavarse la cara.

-Con que te andas pasando de lanza con mi vieja verdad pendejo. –Escuché que gritaba.

Me quedé paralizado. Ya lo habían apañado. ¿Qué iba a hacer? ¿Quedarme ahí y esperar a que pasara lo peor? de todos modos, ya estaba ahí, con él.  Pero no, Rafael es mi amigo, y si se le van a partir la cara, será a los dos, como siempre, juntos hasta el final. Salí corriendo, sin importarme el destino que me esperaba.  A Rafa lo tenían tirado en el suelo, dándole en la cara. El pelón vio que iba hacia él y alcanzo a esquivarme, de la fuerza que llevaba me resbalé y terminé estrellándome con la pared. Ahí nos terminaron de patear las costillas a los dos, tirados, entre patada y patada, juntos como los amigos de verdad.

Cuando se fueron, estábamos tirados, Rafa estaba hecho bolita, pensé que estaría llorando o algo así. Su risa comenzó a escucharse, no sé por qué, no es que seamos masoquistas, pero también comencé a reírme. La verdad no estuvo tan mal, al final de todo sobrevivimos. Nos levantamos, Rafa se lavó el labio que le sangraba y nos fuimos tranquilos. Oye y ¿qué chingados te daba risa? – por fin le pregunté- Pues que por fin Xiomara va a ser mi novia, porque ahora si van a terminar. Y efectivamente, a los pocos días se hicieron novios, y aunque terminaron a las dos semanas por un supuesto chisme. Rafa asegura que valió mucho la pena el precio de tenerla sólo para él.

Carlos Ernesto Millán

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